El resplandor neón de la megaciudad vibra con intensidad silenciosa. Rascacielos decadentes se alzan sobre callejones mugrientos, donde arriba deslumbra la riqueza y abajo hierve la desesperación. Aquí cada sueño brilla y cada ambición corta hondo, porque en este futuro el poder reside en las sombras.
Desciendan al submundo cibernético y luchen por su lugar en el futuro urbano. Si son lo bastante despiadados para sobrevivir, ganarán lanzacohetes de alta tecnología para dominar las calles.